viernes

V

Seguimos exiliados en la sala y por lo que he escuchado esto va para largo. Anoche salí a estirar un poco las piernas pero no encontré a nadie en la azotea. No sé dónde se refugiaron de la lluvia esta vez. Hacía frío y Adriana me estaba llamando. Me hice del rogar y luego me acordé que me trajo un cable de espiral para mí solito, así que enté más o menos pronto.

Si hoy vuelven a usar la aspiradora voy a regar mi arena por todo el patio.

No hay comentarios.: