martes

XXVI

Sacarla de la cama, del ensimismamiento, de sus cabilaciones. Fue difícil, pero creo que lo hicimos endemoniadamente bien.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Le hicimos la lucha, José. Por alguna razón creo que tú hiciste mucho más que yo. A fin de cuentas, yo sólo hice una breve llamada interrumpida, pero quiero creer que sirvió de algo. Saludos.

José dijo...

En estos casos se intenta todo.