Adriana se asustó anoche. Escuchó un golpe y después cómo giraba una llave en la cerradura. Por un momento no supo qué hacer, estaba profundamente dormida. Pero pronto entendió todo. Algún camarada entró por la ventana del baño, al caer golpeó la cajonera que está dentro y luego arañó sonora y extrañamente la puerta. Eso fue todo.
Pronto volvimos a dormir.
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2 comentarios:
Espero terminar mis actividades para el martes antes y entonces después del francés me voy a dormir un rato contigo. Cariñitos.
Entonces mantendré, como acostumbro, las sábanas revueltas y tibias.
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