domingo

XXXII

Los muchachos allá afuera no se la están pasando nada bien con este frío. Pienso, desde la ventana, que yo bien hubiera podido estar como ellos, pasando frío y hambre. Pero no, estoy aquí con las cobijas y el bocado por la mañana. Adriana pudo haber encontrado a otro pero me halló a mí, o yo la encontré a ella. No lo sé.

Ahora nos tenemos mutuamente.

martes

XXXI

A mí nunca me ha calentado leche en el microondas.