Los muchachos allá afuera no se la están pasando nada bien con este frío. Pienso, desde la ventana, que yo bien hubiera podido estar como ellos, pasando frío y hambre. Pero no, estoy aquí con las cobijas y el bocado por la mañana. Adriana pudo haber encontrado a otro pero me halló a mí, o yo la encontré a ella. No lo sé.
Ahora nos tenemos mutuamente.
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